Lo bueno y lo no tan bueno de emprender

Emprender es el concepto que está de moda: se escriben artículos, se crean ferias de emprendimiento, hay cientos de apoyos creados por el Gobierno para emprender, sólo por nombrar algunos. Esto muestra que el camino del emprendimiento requiere mucho apoyo porque es un trayecto lleno de altibajos, de logros y aprendizajes, que requiere de un buen plan, donde no todos llegan a la meta, pero quienes lo logran, la sacan del estadio.

También son frecuentes las historias de lucha por sacar un sueño adelante, de quienes no se rinden y logran crear con los años una marca, una empresa, como el caso de Arturo Calle, quien afirma que soñó con ser independiente y que quien tenga el mismo sueño puede lograrlo a base de esfuerzo y mucho ahorro, como esta, muchas otras historias que varían de un emprendedor a otro, pero coinciden en algunos puntos positivos y negativos cuando se habla del proceso de emprender.

Lo bueno de emprender:

– Crecimiento personal. En un emprendimiento es el dueño o el creador de la idea quien debe desenvolverse en todas las áreas del negocio, así que deberá adquirir rápidamente mucha inteligencia emocional; en el camino descubrirá sus fortalezas y aquellas cosas de su carácter que deberá pulir.

– Conocimiento sobre el negocio. Como empleado uno tiene sólo el punto de vista desde lo que hace, como emprendedor se tiene la visión completa del negocio, desde el cliente hasta proveedores, procesos, el área jurídica, contabilidad y más.  Es un panorama único y completo del funcionamiento de cualquier negocio.

– Red de contactos. En el proceso se conocerán muchas personas de diferentes áreas relacionadas con su negocio, la red de contactos se amplía cada vez más, dándole la oportunidad de aprender en cada área.

– Nivel de la pertenencia. No hay nada más gratificante que trabajar por lo de uno, así que el nivel de pertenencia es muy alto y cada logro se sentirá como llegar al cielo. Si trabajas de manera comprometida y organizada, probablemente verás crecer tu negocio.

Lo no tan bueno de emprender:

– Liquidez financiera. Emprender requiere tener claras las palancas financieras del negocio para entender cuánta liquidez vas a requerir en los primeros años antes de dar ganancia y no tener que echar mano de tus ahorros para cubrir los imprevistos. Un buen modelo financiero te ayudará a disminuir la incertidumbre y ampliar la perspectiva.

– Falta de tiempo. En los primeros meses el emprendedor será el todero del negocio, así que lo operativo le irá quitando tiempo a lo estratégico hasta que se logra estabilidad en la operación del negocio.

– Análisis de información. Al principio vas a llenarte de mucha información, de muchos KPI (Indicadores Clave de Desempeño en español) a los que deberás hacerles seguimiento; si desde un inicio no estableces los indicadores realmente claves, puede que te llenes de una cantidad de información que no te permitan tomar decisiones contundentes.

El camino del emprendimiento requiere gran tenacidad, no rendirse ante cualquier obstáculo, pero sobre todo de un muy buen plan que te permita entender la propuesta de valor, el ciclo de vida de tu negocio y te permita prever lo que se requiere hasta llegar a punto de equilibrio y generar las ganancias que deseas.

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